Todos las historias de los capítulos del programa del Chavo del Ocho pertenecientes al año 1973 y ordenados por su fecha original de transmisión.
El Chavo se esconde en su barril para realizar un travesura y estando escondido utiliza unas tijeras para estallar los globos que tanto Quico como la Chilindrina llevan a la vecindad para jugar.
Don Ramón le ofrece al señor Barriga y de una forma muy gentil, a realizar labores de pintura en la Vecindad (precisamente en su casa), todo con tal de obtener a cambio un mes de renta como parte de pago.
Una gran travesura hace la Chilindrina ya que se come un pastel que no era de ella y a raiz de esto se enferma muy mal y su papá tiene la obligación de darle medicina, o al menos intentarlo.
Don Ramón tiene que hacerle creer al dueño de la Vecindad que su hija está muy enferma, todo con tal de no pagar la renta, sin sospechar que su hija ya había inventado lo mismo para faltar a la escuela.
Don Ramón amenaza a la Chilindrina al no tomarse la medicina y un ropavejero asusta a los niños. Además, la Chilindrina intenta engañar al Chavo para quedarse con un peso de Quico.
Los vecinos de la Vecindad reúnen para compartir una celebración acompañados de música, recitaciones y comida. ¡Una verdadera fiesta!
La paciencia llegó a su fin y el señor Barriga decide definitivamente, presionar a don Ramón para que le pague la renta, para ello, hace que saquen los muebles de su vivienda.
Por una acción injustificada, el Chavo y la Chilindrina intentan ensuciar a Quico para que asi no pueda asistir a la fiesta. Además, en la vecindad hay un clima de amabalidad, ya que se hacen favores los unos a los otros.
Una joven mujer llega hasta nuestra querida Vecindad en busca de apartamento y topa con la suerte de encontrarse con un hombre amable y servicial... don Ramón, quién cae profundamente enamorada del "paraíso".
Luego de enamorarse tanto de Gloria, como de Paty, don Ramón y el Chavo respectivamente, sufren de desmayos al recibir un beso de parte de ellas.
Don Ramón ejerce trabajo de carpintería, con la mala fortuna que las interrupciones hacen que ocasionen problemas. Además, unos 'chochitos' generan dolorez de cabeza extra.
Don Ramón culpa al gato de doña Florinda por la desaparición de sus pescaditos de colores y asegura cobrar venganza, al tiempo que los niños estudian para sus lecciones de escuela.
Una planta de chirimoya de don Ramón comienza a generar problemas de todo tipo, empezando por su particular nombre y la intención de querer sembrarla en una maceta con tierra.
Se genera una gran discusión entre los vecinos a partir de que se disputan la distribución de la cuerda que utilizan para tender su ropa. Al no llegar a un acuerdo, los problemas se incrementan.
Los niños convierten el patio de la vecindad y la ventana de la casa de don Ramón en un salón de clases, en donde la Chilindrina es la maestra, sin esperar que van a ocasionar molestias al dueño de la Vecindad.
El Chavo espera ilusionado que se le cumpla la promesa que don Ramón le prometió: invitarlo a desayunar; al mismo tiempo que Quico recibe como regalo unas raquetas y pelotas de ping pong, lo que convierte la vecindad en todo un juego.
Los niños de la vecindad saben que hicieron algo malo, faltar a sus lecciones de escuela, por lo que tratan por todos los medios de ocultarlo, esto sin saber un pequeño detalle.
Los niños de la vecindad se aprovechan del nuevo empleo de don Ramón, para que con la leche que vende, piensan que podrán alimentar a unos perritos que tuvo la perra de la portera.
Don Ramón y el Chavo sorprenden a todos en la Vecindad ya que cada quien tiene un empleo; el Chavo de bolero y don Ramón de peluquero, con la particularidad que sus clientes son algo problemáticos.
Una pequeña tina con agua ubicada en el patio de la vecindad que en un principio es utilizada para jugar, es suficiente para ocasionar muchos problemas a todos los inquilinos.
En medio de una noche y luego de ver películas de espantos y contar algunas historias de terror, el Chavo y la Chilindrina planean asustar a Quico, apoyados de una sábana y máscara.
Don Ramón recibe la noticia de la muerte de un familiar lejano, al tiempo que recibe un traje como herencia. El traje es algo grande y el cinturón es utilizado por los niños para jugar.