Ñoño

Un niño educado, proveniente de una casa de familia con valores designados y una amplia educación; es amigo de los niños de la vecindad y asiste a la misma escuela. Su contextura es gruesa, lo que ocasiona algunas bromas inocentes, pero también le sirve para defenderse cuando colman su paciencia.

Ñoño es el hijo del Señor Barriga; un niño del cual podemos deducir tiene 8 años de edad y que comparte sus ratos libres en compañía de sus amigos de la vecindad -de la que es dueño su padre-. Vive en una casa ajena a la vecindad en compañía de su papá y mamá, a pesar de que ella no acostumbra a estar ahí por motivos laborales.

Ñoño posee características similares a las de sus amigos de la Vecindad; en algunas ocasiones podemos deducir que es más inteligente que ellos y con una mejor educación, pero sin dejar de lado que siempre mantiene su espíritu de niño y con una evidente inocencia, de la cual, la Chilindrina siempre saca provecho.

Fisicamente es un niño de contextura gruesa, poco común para un niño de su edad; quizás sea algo hereditario puesto que su padre posee también sus mismas características físicas.

El nombre completo de Ñoño es un misterio, nunca en toda las aventuras de la Vecindad logramos conocer este dato, nadie de los otros personajes lo llamó por su nombre, pero fuera las historias del programa, años más tarde sale a la luz un nombre real dicho por fuentes oficiales de Chespirito y asi fue resulta la duda. Bajo nuestro concepto de homenaje, nos basaremos en los episodios del programa y podemos asegurar que el nombre nunca fué revelado.

Los buenos conceptos y modales que recibe en su casa se revelan en su diario vivir, ya que podemos ver que nuestro personaje es muy aplicado en sus estudios, bastante educado a la hora de dirigirse a sus mayores, es tímido y muy rara vez hace un acto incorrecto. Sus buenas calificaciones en la escuela son producto de estas mismas características.

Debido a su contextura y al rodearse con otros niños, recibe ocasionalmente alguna que otra broma; en algunas ocasiones lo hace enojar, otras veces no lo piensa dos veces y se aprovecha de su físico para defenderse con lo que obtiene buenos resultados.

Ñoño es un buen niño, inocente y educado, a pesar de poseer un nivel de educación mayor, se relaciona perfectamente con el Chavo, Quico, la Chilindrina, Godinez y la Popis (de la cual sabemos que es su amor no correspondido). Participa fielmente en los juegos y actividades, sin importar si está o no en desventaja.

Sus participaciones en la Vecindad son ocasionales, lo podemos encontrar más en los episodios que transcurren dentro del salón de clases, en donde por lo general, vamos a escucharlo responder correctamente las preguntas hechas por el Profesor Jirafales.

Tiene una particular forma de llorar y a pesar de que no es muy frecuente que lo haga, podemos diferenciarlo ya que genera pequeños gritos, más bien, como si estuviera tosiendo.

Su debilidad es la comida y no pierde oportunidad para complacer a su estómago o al menos pensar en lo que va a comer.

Ñoño aparece por primera vez en los episodios de 1974, precisamente en un episodio en la escuela.

Su familia

Ñoño es hijo único, producto de un matrimonio en donde sólamente conocemos a su papá, el dueño de la vecindad, el Señor Barriga. Su mamá es una señora de negocios que generalmente se encuentra fuera del país atendiendo su trabajo.

Mantiene un gran parecido físico con su papá, del cual es su compañero y amigo, demostrando un gran respeto hacia la figura paterna.

Vestuario

Su vestuario varía pero con atuendos muy similares; siempre lo veremos con overoles con colores encendidos, ya sea verdes o rojos. Sus camisas combinas con el overol y tienen un estilo flojo, colores brillantes y con un cuello que sobresale el encaje en los bordes. Sus zapatos tennis de color blanco impecable, al igual que sus calcetas nos hace ver la clase que mantiene Ñoñín (como una vez lo llama don Ramón).

Frases

Sus palabras son pocas, pero tiene muchas intervenciones. Podemos reconocer una frase que utiliza cuando agotan su paciencia a base de bromas, la cual es: «Míralo, eh!, míralo, eh!»

Acerca del actor: Edgar Vivar

Biografía: Edgar Vivar

Una gran carrera acompaña a este querido actor mexicano que la inicia de forma profesional en 1964 en el teatro, para luego de unos años, convertirse en un acompañante fiel de la producción de Gómez Bolaños. Pasan los años y Edgar sigue involucrado en su pasión: la actuación.

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