Enrique Borja: «El Chavo hizo una leyenda mía en el fútbol»

El ídolo del Chavo, aquel famoso jugador de futbol llamado Enrique Borja, concede una entrevista para recordar su participación 'sin querer queriendo' en el programa de Chespirito.

«Goooooooool de Borja», gritaba el Chavo en la vecindad, mientras Quico reclamaba: «¡Yo quiero ser Enrique Borja!». Escuchamos su nombre una innumerable cantidad de veces, pero poco supimos sobre el personaje que idolatraba Roberto Gómez Bolaños cada vez que algún personaje de «El Chavo del 8» pateaba una pelota.

Enrique Borja y Chespirito

Enrique Borja fue un gran jugador mexicano que, sin llegar a reunir los laureles de Hugo Sánchez, hoy, muchos que ni siquiera lo vieron jugar, lo equiparan al máximo ídolo del fútbol azteca. «Todos querían ser el Chavo y, curiosamente, el Chavo quería ser Enrique Borja», recuerda el exdelantero de la selección mexicana.

Con la camiseta del seleccionado, Borja disputó dos mundiales (’66 y ’70) y hasta se dio el lujo de marcarle a Argentina en el estadio Azteca, en un partido preparatorio para Alemania ’74. Ídolo del América, club del que Gómez Bolaños era hincha, después se convirtió en dirigente de distintos clubes y llegó a ocupar la presidencia de la Federación Mexicana de Fútbol.

-Nosotros pertenecemos a una generación que no lo vio jugar y que igualmente lo considera un gran jugador del fútbol mexicano gracias a El Chavo del Ocho. ¿Qué sensación le genera?

– Muy agradecido con Roberto Gómez Bolaños, yo estaba jugando en ese momento con el América, cuando decide Roberto que en toda la vecindad fueran fanáticos míos y eso trascendió fronteras. Siguen pasando los programas y queda uno vigente. Muchos niños, jóvenes y adultos se identificaban conmigo por el Chavo, todos querían ser el Chavo y curiosamente el Chavo quería ser Enrique Borja. Le estoy muy agradecido al Chavo porque hizo una leyenda mía en el fútbol.

– ¿Cuál fue su relación personal con Roberto Gómez Bolaños?

– Muy buena. Cuando empezaron a salir los programas no los había visto, vi algunos pero no en los que me nombraba a mí. Yo estaba jugando en ese momento como titular en el América y en la selección nacional. Él incluso hace una película con Quico, otro gran amigo, que personifica a un centro delantero. Hicimos una gran amistad con Roberto y compartí mucho con su esposa (Florinda Meza), quien empezó a producir telenovelas y le dio una importante oportunidad a mi esposa en una novela, como actriz. Después Roberto hizo una obra de teatro que se llamaba «Once y Doce» y nos invitó a apadrinar la obra, cuando yo era presidente del Necaxa. Aficionadísimo al fútbol era. La mentalidad que tenía Roberto era que todo fuera limpio y legal.

– ¿Qué anécdota recuerda con él?

– Un día nos íbamos a Centroamérica con el América y nos toca como coincidencia tomar el avión con todos los personajes del Chavo. Íbamos hablando en el camino y cuando aterrizamos vimos una cantidad de público impresionante y se me ocurre decirle: ¿Mira lo que causa el América en el Fútbol?, él se rió y no me dijo nada. Seguimos platicando y cuando bajamos… ¡los jugadores pasamos desapercibidos! Como ilustres desconocidos. Pasé junto a Roberto y me da un abrazo y un beso y me dice: ?Bye Bye?. Toda la gente había ido a verlos a ellos.

Fuente: mdzol.com

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